Observaciones sobre el concepto de “Energía”

| 2 marzo, 2013 | 0 Comentarios

energyEs bien sabido que hoy en día  muchos terapeutas, filósofos y compañerosde profesión, entre otros, utilizan el concepto de energía para explicar casi todo a la hora de justificar el comportamiento de la vida o hablar de aquello que no es tangible. También el ciudadano de a pie comienza ya hablar de este modo, utilizando el término como parte de su vocabulario a fin de justificar, muchas veces sin mucha solidez, su manera de ver el mundo en un sentido espiritual.

Cierto es, considerando las conclusiones científicas, que todo está compuesto por partículas atómicas y que esta composición toma en cada caso, un valor energético que influye en la constitución y en el hecho de las cosas. De esto se desprende que todo lo que existe desempeña y conforma una función concreta en la vida, haciendo de su manifestación un fenómeno objetivo para el funcionamiento armónico de este mundo. Una observación irrefutable y demostrada que trasladada al contexto concreto de la vida humana, no toma el mismo punto de vista. El misticismo que encierran ciertos atributos del Ser Humano, a saber, no demostrados científicamente, no sólo sitúan al enigma en contextos religiosos poco afortunados, sino que se rechaza, dicen por falta de pruebas, cualquier relación natural que la especie humana pueda tener con la supuesta idea de energía. Ya sea porque el objeto de estudio recae sobre uno mismo y eso es demasiada responsabilidad y trabajo o porque la naturaleza humana esconde elementos sutiles que van más allá de la propia composición tangible que lo constituye, llevando este hecho más allá de la ciencia pública.

estadosLas leyes fundamentales de la física, ya dejan claro cuales son los comportamientos posibles de la conformación atómica de las cosas,a saber, la cohesión, la repulsión, la atracción y la expansión. Éstas son la base por la cual todo lo manifestado existe y se transforma, y en la medida en que son, se expresan en cada caso a través de los estados, sólidos, líquidos o gaseosos. Si a la hora de hablar de energía lo que se está señalando son los cambios cinéticos que se producen cuando una cosa se ve alterada por alguna razón, a lo que se está apuntando es que la vida y todo lo que existe en ella gira entorno a un sin fin de vibraciones energéticas expresadas de infinitas maneras. Es decir, que todo lo que existe es una manifestación concreta originada por una energía común en todas las cosas, y aunque la consciencia humana aún no haya dado con la manera de explicar este hecho, nuestra vida no está exenta de esta esencia que la ciencia moderna reduce a partículas subatómicas.

Es entrañable, siendo un poco irónico, que se acepte que todo esté compuesto de átomos y partículas, y contrariamente no se observe de forma distinguida y respetuosa la propia naturaleza humana, pues ésta, estando constituida del mismo modo que todas las cosas, incorpora un importante ingrediente que sitúa su esencia energética en un lugar peculiar. Me estoy refiriendo al atributo que rige a toda la humanidad, su Consciencia, atributo del cual depende el saber y el conocimiento con el que se nutre y evoluciona. Si la ciencia está en lo cierto y todo está constituido por los mismos elementos que se han señalado, de qué manifestación de éstos depende dicha Consciencia, y por lo tanto, qué clases de energías son todo lo que emana de ella, es decir, el lenguaje, los pensamientos, las emociones, los sentimientos, los sueños y en especial, la intuición. Desgraciadamente aún forma parte de la complejidad humana buscar razones sólo en lo que viene de afuera y aunque se comienzan a abrir caminos, es la condición de la vivencia interior el único laboratorio para tal entendimiento, lo que indica amablemente que los elementos particulares que constituyen a la especie humana siguen madurando.

energiaEstos atributos deben ser, tomando como referencia al discurso científico, una manifestación más sutil de esta energía común. Lo que con seguridad, lenguaje, pensamiento e intuición, por citar los más relevantes, parten de una naturaleza energética que no responde a esta base atómica y más superficial en la que se sostiene de momento la Ciencia. La capacidad creadora del Ser Humano, a través de estos atributos, no le excluye de las leyes por las cuales está regido, pero sí le otorgan un cierto carácter de docilidad, permitiéndole manipularlas hasta cierto punto. Esto permite pensar que hablar de energía en el contexto humano, va más allá de la comprensión material del hecho atómico que conforma su materia, pues se trata del espacio que gestiona la energía sutil, es decir, la Consciencia, con el fin de obtener lo que quiere. El éxito o el fracaso en esa alquimia sólo depende, bajo este prisma, del grado de experiencia y observación que cada persona tiene de su propia consciencia interior. Señálese que toda la educación humana está dirigida hacia el afuera, por lo que el entrenamiento interno queda en manos de voluntades particulares y anónimas. Se hace comprensible así, que la libertad con la que muchos hablan del tema acostumbre a ser a menudo un pasatiempo sin mucha idea, que cae la mayoría de las veces en la charlatanería.

En concordancia con lo expuesto, dígase por ejemplo que la energía sutil del lenguaje es comunicar una intención a fin de obtener una respuesta. El éxito o el fracaso de su acción sólo dependerá, del mismo modo que las leyes fundamentales de la física, de la cualidad y calidad con la que se manifieste lo que se desea conseguir. Dicho de otro modo, las palabras al igual que las partículas, cohesionan, repelen, atraen o expanden, comportándose de forma equivalente como las leyes que rigen las cosas materiales para que éstas puedan existir y ser conformadas. Del mismo modo, la energía del pensamiento dependerá de la capacidad de reconocerse como la energía creativa de la Consciencia, o también por ejemplo la energía de la intuición, que tiene como fin revelarnos la realidad a fin de que pueda ser ésta transformada. Siguiendo este hilo entiéndanse los atributos humanos como manifestaciones vibratorias más elevadas que tienen su origen en la energía común que lo envuelve todo. Cabría preguntarse, dicho esto, si las personas que vivimos en el mundo traducimos bien nuestras energías, porque es evidente que en algún momento del proceso giramos la cabeza hacia otro lado.

sistemas

La energía por tanto, es la esencia universal donde todo se manifiesta según su expresión y su complejidad, lo que hace de las cosas manifestaciones más sutiles o más tangibles, más próximas o más distantes. Cada alquimia en todos los casos cumple su función, y aunque la ciencia aún sigue buscando, parece que ya ha tocado fondo descubriendo el pegamento atómico, el Bosón de Higgs,  2012. ¿Será el paso siguiente entender que parte de las preguntas de la ciencia sólo tienen respuesta dentro de las propias personas?, ¿será que a pesar de nuestra magia para construir o desmenuzar el mundo, lo que espera la humanidad es hacer conscientes sus propias herramientas naturales?, ¿Será que nos encontramos ante un episodio de la historia donde el vértigo a enfrentarse a esa energía sutil encierra la neurosis en la que se encuentra esta época? Sea cual sea el estadio siguiente hay algo que jamás cambiará, vivimos desde dentro y “para adentro”, y nuestra armonía y equilibrio dependerá siempre de la consciencia que pongamos a esta experiencia única.

No ignoraremos que hay leyes que nos rigen,

pues es absurdo pensar que podemos escapar de ellas“.

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