La ternura del Ser

| 17 marzo, 2013 | 2 Comentarios

Pocas técnicas energéticas que precisen de un emisor y un receptor son tan agradecidas como el Reiki.Reiki_plexo

En primer lugar, el trabajo que se realiza es completamente aséptico y tiene como finalidad estimular los distintos campos energéticos de quien recibe el trabajo, en especial del sistema inmunológico del receptor, del cual depende el organismo. Por otro lado, el terapeuta toma partido de forma sutil haciendo de puente entre la energía del receptor y la de su entorno, lo que le lleva a un estado meditativo de percepción que madura en cada tratamiento. La autoconsciencia y el hibiki, es decir, la percepción energética son la clave que identifica a un buen reikista e informa con garantía de su experiencia.

Por último, y a diferencia de otras técnicas, en el Reiki durante un trabajo energético emisor y receptor fluyen a la vez, es decir, ambos participan del mismo flujo energético y se benefician de él. El receptor porque toma voluntariamente la elección de recibir y el emisor porque participa como canal desde donde se transfiere, a través de él, la energía que les rodea (véase este artículo). Con esto el terapeuta se beneficia del potencial inagotable del exterior y en el transito hacia el receptor, su campo energético se amplifica y se torna más consciente, y su intuición se acentúa. A medida que el trabajo se hace más intenso y agradable el receptor entra poco a poco en su subconsciente, abriéndose a experiencias e informaciones íntimas de gran valor existencial, que a posteriori le servirán para valorar sus necesidades. Recuerdos, visualizaciones o sensaciones diversas son los rasgos más habituales.

Durante un trabajo energético ni emisor ni receptor ven expuesta su propia energía vital, eso sí, siempre y cuando se trate con un practicante de Reiki experimentado o del mismo modo a un educador en la materia, de no ser así se pueden correr riesgos innecesarios. El hecho de que un iniciado pueda trabajar con la energía exterior es básicamente porque ha preparado su canal energético para dicho fin, a través de otro formador competente. Por tanto, es necesario entender que sin dicho trabajo previo es mejor no intentar hacer Reiki a otras personas, pues a pesar de que se experimenta con la energía, lo que se está transfiriendo es la propia, pudiendo acabar agotado/a al finalizar, o enfermando posteriormente.

tratamiento

Imagen cedida por:mtsofan 

Reiki así, es una técnica de armonización inherente a todas las personas y un regalo que sólo nos beneficia, por lo que trabajar con uno mismo no implica ningún riesgo, cosa distinta como he dicho más arriba, en el caso que se intente en otras personas sin tener el canal preparado para eso. Experimentar así cuanto queráis con vosotr@s mismos y si os gusta lo que sentís y queréis ayudar a otros, o incluso mejor a vosotros mismos, formaos.

La ternura del Ser es así, un regalo lleno de sutilezas que con sencillez está siempre presente y sólo espera nuestra atención. ¿Tendrá algo que ver la famosa dicha, “Dios está en todas partes” con esta experiencia? Sea como sea, nuestra fortaleza depende de nuestra atención para con nosotr@s mism@s y una buena armonía con la vida se basa en seguir pautas muy sencillas que nos rigen y que constantemente están a nuestro alrededor. Sólo se trata de observar, honorando a Epicteto, que “eres el motivo de casi todo lo que te pasa“, y bajo este aforismo no hay mucho más que decir. Cuiden la templanza, que el ser del cual siempre se alimentan se ofrece para cuidarnos, y si aún no han comprendido como se hace eso, déjese llevar por el trabajo energético de un reikista que seguro lo agradecerá.

Archivado en: Reiki
×

2 Comments on "La ternura del Ser"

Trackback | Comments RSS Feed

  1. Leonor dice:

    Hola Marc,
    Excelente web y muy buenos los artículos que has escrito. Con tu permiso nos seguiremos viendo por aquí… jejeje…

    Un abrazo con mis mejores deseos de Paz Profunda,
    Leonor

Deja un comentario